domingo, 17 de octubre de 2010

XXX CARRERA DE LA CIENCIA ( EL RETORNO )

                      


 Esta mañana he corrido la carrera del CSIC, ha sido mi cuarta participación y como en las anteriores ediciones he terminado muy satisfecho en general, tanto en lo personal como en el tema organizativo.

 No tenia muy claro a que ritmo salir, tenia varias opciones de acompañamiento y no sabia por cual decidirme, lo que si tenia meridianamente claro es que no iba a ir a tope.

 Mi primera opción que era la de ir de paseo la desecho rápidamente, Baldomero, mi acompañante me dice cuando le recojo con el coche que ha estado bailando hasta las tres y media de la madrugada, y además ha estado todo la semana acatarrado y no ha entrenado ni un dia. Y es que una cosa es ir de paseo y otra tocándose las narices directamente.

 Otra opción es ir con el trío Carlos ( Darth ), Nacho ( Silvestre ) y Lander ( Lander ), que van a 53 minutos mas o menos, es la que mas me llama, creo que ese ritmo me iría fenomenal, pero cuando llego a la zona de quedada no veo ni al tato, bueno si, me encuentro a Angelillo que esta deambulando por la zona mas perdido que Marco el dia de la madre.

 Entonces ocurre lo que el destino me tenia deparado, y es que entre mas de seis mil almas me encuentro por casualidad a la tercera opción, ( bueno había otra, que era la de Juan ( el abuelo) , pero como va por libre y no quiere agobios de tiempos… ), Jesús ( Zerolito ) y Amando (bassrunner), dos grandísimos corredores que si bien no estoy seguro de seguir su ritmo, por lo menos me voy a poder parapetar del aire a sus espaldas ).

 Suena el disparo, y a ……, esperar, mas de dos minutazos hasta que pasamos el arco de salida, y es que nos hemos colocado muy atrás, o a lo mejor no. En esta carrera si quieres ir a por marca te tienes que colocar bien, si no, olvídate, pero no es mi caso, nunca he venido a por marca a esta carrera y esta vez menos todavía. Por el contrario me gusta disfrutar del gentío y de la multitud, no me molesta en absoluto, al revés, me gusta.

 Bajando Serrano voy muy cómodo, sé que si no es así, luego en Castellana lo pagas. Vamos pasando los kilómetros a un ritmo muy uniforme de alrededor de 5 minutos el kilómetro. Cuando cogemos Castellana perdemos a Amando, no sabemos si va por delante o por detrás, aquí ya empiezan a subir las pulsaciones, sobre todo cuando veo mas adelante a Jorge ( Pardillete ), y me tomo la licencia de pegar un pequeño cambio de ritmo para saludarle, lo del saludo fue literal, solo me dio tiempo a decirle hola y adiós al mismo tiempo que me quedaba atrás, resulta que el amigo iba en progresión y justo ese era el momento que tenia previsto dar el cambio, o….., es que al verme pensó en que podía ser felpado por un cojo. J.

 Me reagrupo con Zero y se me pasa por la cabeza bajar el ritmo, el cambio me esta pasando factura, pero cojo un poco de aire y Alberto Alcocer lo paso dignamente. Además en Republica Dominicana nos encontramos con Amando que al final resulto que iba por delante. En Principe de Vergara se que ha pasado casi todo y que el resto es terreno mucho mas factible, a si que ahora valoro la posibilidad de bajar un pelin de 50 minutos, mucho presumir de que ya paso de marcas y tal y al final me caliento como siempre. Empiezo a tirar mas fuerte y los últimos kilómetros me salen en 4´33-4´33-4´20, con lo cual recupero el margen que llevaba perdido y hago 49´45´´, con una sonrisa de oreja a oreja y muy satisfecho.

 Reagrupamiento de paquetes y a tomar la ultima al bar de un Hospital cercano, todos contentos porque cada uno ha cumplido su objetivo, aunque unos mejor que otros, Micra que ha bajado de 36 minutos, y Pronador que ha bajado con soltura de la hora, muchísimo merito en ambos casos.

 Para finalizar deciros que correr sin ninguna molestia es una pasada, y se disfruta el doble.

1 comentario:

Lander dijo...

eres una bestia parda. Si tengo que pensar en un hombre fuerte me viene a la cabeza tu menda. No se me ocurre otro calificativo así a bote pronto. Jordan, hombre fuerte.

Un abrazo paquetillo, un placer tenerte ahí de nuevo.