PROLOGO
Habíamos quedado para hacer una ruta tranquila Noe,Teresa,Jose y naturalmente el Guía Alakan.La hoja de ruta se resumía a dar un paseo por la ruta de las caras http://www.terra.es/personal/reguillo_e/home.htm,y luego volver a coger el coche y acércanos a la presa de Buendía,donde iniciaremos una ruta pistera pegados al rió Guadiela disfrutando de sus espectaculares vistas hasta llegar a la Ermita de los Desamparados.Luego echaríamos un vistazo al embalse de Bolarque y vuelta por el mismo sitio al coche,facil,no?.
El resto de la crónica la contare a continuación,que es lo que realmente quiero intentar explicar y expresar las sensaciones que tuvimos,lo anterior a esto,o sea,la parte fácil, insertaré el enlace de la crónica de Alakan que será infinitamente mas detallado y mejor relatado de lo que lo pueda hacer yo jamás.
CAPITULO I
Nada mas comer en unos bancos en la zona de la Ermita de los Desamparados,preguntamos a un pescador la distancia para subir a ver el embalse de Bolarque,nos dice que esta lejos,que a unos 4 kms,Alakan no le hace ni caso y nos dice que no habrá mas de dos,pero que a esta gente que esta acostumbrada a estar horas sentados las distancias se les hacen mas largas.Subimos con la energía que da tener el estomago lleno y con ganas de entrar en calor,la niebla empieza a aparecer en forma de bancos,ahora se ve,ahora no.El que nos obsequia con un majestuoso vuelo no muy lejos de nuestras cabezas es un águila solitaria,creo que nos quería avisar de algo pero no le entendimos.
Vemos desde arriba las presa,y comentamos que sin niebla las vistas tienen que ser expectaculares,y que habrá que hacer otra visita en un futuro.
Cuando nos disponemos a dar la vuelta y volver a bajar por el mismo sitio,a un tarado se le ocurre decir que menudo rollo volver por la pista,que si no podríamos seguir por toda la cresta hasta el embalse.Alakan que no sabe decirme que no a casi nada,me dice que el tiene un track y que sí,los demás también están de acuerdo,aunque lo piensan un poco mas.
CAPITULO II
Empezamos a seguir el track y el paisaje es un poco tétrico, multitud de árboles muertos,secos,victimas del ultimo incendio que hubo en la zona,algunos quedan en pie sin ningún resto de hojas ni corteza,para aposento de las águilas y para con la niebla darle una aspecto desolador a la zona,aunque matorral,acebo,tomillo y otras hierbas no le dan un aspecto desértico.
La claridad de la senda se va diluyendo y cada vez cuesta mas trabajo buscarla,la niebla queda por debajo de nosotros,lo que nos impide disfrutar de las maravillosas vistas y barrancos,aunque por lo menos arriba si tenemos visibilidad.
La temperatura es de 3-4 grados,ideal para caminar,ninguno tenemos frio,tampoco hace nada de viento.Cada vez vemos mas camas embarradas,huellas y cacas de jabalíes, están por todos los lados.
La marcha no es muy rápida porque el terreno no lo permite,cada vez hay mas árboles y palos en el suelo y a menudo tenemos que parar y buscar alternativas para rodearlos.
CAPITULO III
El track cada vez esta mas sucio,cada vez es mas inaccesible y en el grupo surgen las dudas de que sea valido,por primera vez valoramos la posibilidad de abandonar el track y bajar directamente a la pista,que sabemos que esta debajo porque los gps nos lo marca,ya que la niebla no nos deja verla,como tampoco nos deja ver el resto de la bajada,solo los primeros metros,con lo cual una vez que se empieza a bajar si luego no se puede continuar hay que volver a subir lo bajado con el correspondiente esfuerzo y perdida de tiempo,tiempo que cada vez se nos va agotando mas.
Hacemos la primera intentona de bajada todavía bien de luz,hay zonas difíciles que Noe y yo que vamos los últimos hacemos directamente sentados y con las manos apoyadas,la avanzadilla delantera nos grita que no sigamos bajando de momento,que la cosa pinta mal,no se puede continuar,ala,a volver a subir,los ánimos y humor todavía están bien,pero todos tenemos en la cabeza que la cosa se puede empezar a complicar.
Una vez arriba,continuamos por la cresta sin dejar de mirar a la derecha buscando alguna pista despejada o una zona accesible para bajar.Veo una zona mas pelada,seguramente del paso de jabalíes,y le insto a mis compañeros a bajar por alli.Empezamos a bajar en diagonal,pero nada,los matorrales lo vuelven a envolver todo y no hay senda.Aun así seguimos bajando para afrontar la bajada mas vertical.
CAPITULO IV
Se empieza a apagar la luz,en la bajada ya se oyen menos comentarios,en el ambiente se huele que la preocupación va en aumento,y que como no podamos continuar la bajada la cosa se va a complicar definitivamente.
Llegamos a un punto que otra vez es imposible seguir,pero,estamos viendo la pista y la presa,estamos tan cerca,luego midiéndolo con el earth,he visto que estábamos a ochenta metros lineales,muy poca distancia,pero realmente insalvable.Hacemos un parón para dialogar y opinar.
Por mi parte pienso que soy el que menos experiencia tiene,y que cada vez que me han hecho caso en algo ha salido mal,a si que internamente decido que haré lo que diga el grupo.
Vamos bien de agua y de comida,no hace excesivo frio,llevamos dos mantas térmicas, tres frontales de luz,y mechero,pero la noche se cierra y toca subir,subir por una zona que nos ha costado muchismo bajar,con amagos de caídas y tropezones,y además el cansancio también empieza a aparecer.
Tenemos cobertura y barajamos la posibilidad de pedir ayuda,pero Alakan en seguida dice que no puede ser.Un helicóptero no va a salir con niebla,y no habiendo heridos ni estando perdidos no hay nada que hacer,tenemos que salir por nuestros medios.Ademas,Alakan dice la frase que necesitamos oír,”Yo os aseguro que una vez que subamos os sacare de aquí”
CAPITULO V
Comenzamos a subir ya a oscuras,yo subo directamente con cuatro apoyos y a un buen ritmo,la suela vibram de las Asolo cumple a la perfección en cuanto a agarre,subo sin escrúpulos,sin contemplaciones,sin pensarlo mucho,la luz del frontal de Teresa que va delante una veces la veo y otras no,dependiendo hacia donde vaya moviendo la cabeza.
Lo mas peligroso que veo es que nos podamos clavar una de las múltiples ramos y palos que curiosamente apuntan hacia nosotros.Tambien comentamos que de dia y en otras circunstancias seguramente no subiríamos por hay.
Las caídas y los resbalones se suceden,ya no hay risitas como al principio,ahora no hace ni pizca de gracia,incluso alguna vez ni preguntamos que tal,si vemos que no nos quejamos seguimos hacia arriba.
Antes de terminar de subir,paramos a descansar,comer y llamar a familiares, se les dice una mentira como un piano,”si,ya hemos terminado,estamos cenando en un bar,no os preocupeis,estamos todos bien”,no la puedo ver,pero me imagino que a Teresa según lo esta diciendo se le escapa alguna lagrimilla.
CAPITULO VI
Por fin llegamos a arriba,Alakan coge track otra vez,y empezamos a seguirlo.Esta mas sucio que nunca,ahora que no hay luz y es cuando peor esta,hay veces que hay que dar grandes rodeos para pasar,los matorrales y los troncos cada vez son mas espesos y grandeza ,aquí las caidas y los tropezones siguen siendo habituales,las piernas y la ropa sufren los arañazos y enganchones de los acebos, aquí la conversaciones se reduce a un “ay”,”ah”,”joder”,”como pincha”,”no veo nada”.Yo voy con los bastones a modo de bastón de ciego,intenado palpar antes de pisar,hay veces que de lo mal que esta el suelo, voy como borracho,me cuesta mantener el equilibrio,y para mantenerlo,hago movimientos con los bastones que a Jose y a Noe en algunas ocasiones se llevan algún golpe.
CAPITULO VII
Continuamos,Alakan dice que estamos como a un kilómetro de Buendía,que lo peor ha pasado,nada mas decirlo oímos ladridos,nunca nos hemos alegrado tanto de un ladrido,el terreno ya esta mas limpio y el optimismo empieza a aflorar,cuando vemos una furgoneta a lado de una valla,la chicas dan gritos de alegria,y la sensación de que esto va a terminar bien es definitiva.
Vemos luces,una casa,los perros siguen ladrando,y una señora asomada al porche,Noe la dice que no se asuste,que nos hemos perdido y la preguntamos que a que distancia estamos del pueblo.Nos dice que a un kilometro,pero en el momento que pisamos el asfalto de la carretera que baja hacia el pueblo,primero las chichas,y luego los cinco,nos fundimos en un abrazo,que destila toda la tensión y el miedo acumulado durante las ultimas horas.
EPILOGO.
Llegamos al pueblo,mas ladridos,es pequeño y no hay ni un alma ni coches en las calles,solo nosotros.Alakan recibe llamadas de varios amigos,les cuenta la historia sin un ápice de dramatismo,muchisimo menos del que puede contar un amigo a otro la derrota de su equipo.Comentamos que por mucho que contemos la gente no se llega a hacer una idea de cómo ha estado la cosa por hay arriba.
Del pueblo al aparcamiento de la presa donde esta el coche todavía queda otro kilometro,no notamos el cansacio,y no paramos de hablar y bromear,y es que amigos,el grupo en ningun momento tuvo fisuras,no hubo discusiones,y todos confiamos en todos,y sobre todo en Alakan,que cumplio su promesa de sacarnos del reino de los jabalíes,que por cierto,no vimos a ninguno,aunque seguro que entre la niebla y la oscuridad ellos a nosotros si.
FIN
Pensando en el mas allá.
Hace 2 horas









